Política editorial y revisión médica

Criterios editoriales

Mike’s Balance es una publicación independiente sobre salud y longevidad. Esta política explica quién responde por nuestros contenidos, cómo seleccionamos y clasificamos las pruebas, cómo funciona la revisión médica y cómo tratamos las correcciones, la incertidumbre y los conflictos de intereses.

Responsabilidad identificableLos autores y revisores deben ser identificables, y los lectores deben poder consultar su trayectoria y ámbito de competencia.
Primero, la evidenciaCuanto más importante sea una afirmación médica, más sólidas y pertinentes deben ser las fuentes que la respaldan.
Incertidumbre visibleNo ocultamos resultados contradictorios, limitaciones ni hipótesis.
Corregir lo incorrectoLos errores relevantes de contenido o de fuentes deben corregirse, no conservarse en silencio.

¿Quién responde por el contenido?

Cada artículo debe identificar a su autor y, cuando haya una revisión médica específica, también a la persona que la realizó. Las firmas deben enlazar a información sobre la trayectoria de quienes participaron.

Los autores actuales y los antiguos colaboradores médicos aparecen en la página de Autores y revisores.

La revisión médica tiene un ámbito concreto. Un título de medicina no implica conocimientos especializados en todas las áreas de salud. Fuera de la especialidad del revisor, las conclusiones deben sostenerse en la calidad y pertinencia de la evidencia publicada.

Cuatro niveles de información

Mike’s Balance distingue tipos de afirmaciones que no merecen el mismo grado de certeza.

Evidencia publicada

Guías clínicas, revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos aleatorizados y otras investigaciones revisadas por pares.

Contexto clínico

Interpretación habitual de los hallazgos en medicina, incluidas las incertidumbres y situaciones en que conviene una valoración profesional.

Observación o experimento personal

Mediciones o experiencias del autor. Pueden generar hipótesis, pero no demostrar un efecto médico generalizable.

Hipótesis o interpretación

Una propuesta que va más allá de lo demostrado directamente por las fuentes citadas y que debe señalarse como tal.

Jerarquía de las fuentes

Para las afirmaciones médicas solemos dar prioridad a la fuente más sólida que responda directamente a la pregunta. Como guía práctica:

  1. Guías clínicas vigentes y grandes organismos de salud pública o asociaciones profesionales, cuando aborden directamente la cuestión.
  2. Revisiones sistemáticas y metaanálisis, teniendo en cuenta la calidad y heterogeneidad de los estudios.
  3. Ensayos controlados aleatorizados, especialmente al evaluar intervenciones.
  4. Estudios observacionales, con cautela ante los factores de confusión y los límites de la inferencia causal.
  5. Investigación mecanística, de laboratorio y en animales, útil para valorar la plausibilidad, pero no equivalente a efectos clínicos demostrados.

Si se examina un resultado experimental concreto, preferimos el estudio original. Las noticias, páginas comerciales, publicaciones en redes sociales y anécdotas pueden aportar contexto, pero no deben sustituir pruebas más sólidas cuando existen.

Cómo funciona la revisión médica

  1. Comprobar si las afirmaciones médicas principales están respaldadas por las fuentes citadas y si esas fuentes realmente estudiaron la población y los resultados descritos.
  2. Revisar el contexto clínico relevante: señales de alarma, contraindicaciones, incertidumbres y el riesgo de interpretar un texto como consejo médico individual.
  3. Distinguir asociación, mecanismos e hipótesis de la evidencia de un efecto clínicamente relevante.
  4. Verificar que el ámbito de experiencia del revisor sea pertinente para el artículo; de lo contrario, no insinuar una especialización que no posee.
  5. Actualizar o corregir el artículo cuando surjan mejores datos, nuevas recomendaciones o errores factuales importantes.

Evidencia contradictoria e incertidumbre

Cuando los estudios en personas discrepan, lo indicamos. Un único ensayo positivo no justifica una conclusión universal. Evaluamos por separado la población, dosis, duración, comparador, tamaño muestral, riesgo de sesgo y relevancia clínica de los resultados, sin confundirlos con la plausibilidad biológica.

Experimentos personales y mediciones originales

Mike’s Balance publica ocasionalmente autoexperimentos, mediciones y análisis exploratorios. Resultan más útiles cuando se describen el procedimiento, las condiciones y los valores originales con suficiente detalle para comprenderlos o reproducirlos. Un resultado individual se presenta como observación, no como prueba de que ocurrirá lo mismo a otras personas.

Uso de inteligencia artificial y automatización

La IA y la automatización pueden ayudar a organizar bibliografía, redactar o reorganizar textos, traducir, analizar datos y dar formato. No se consideran evidencia ni fuentes de autoridad. Los autores y revisores identificados siguen siendo responsables del contenido publicado y las afirmaciones factuales deben contrastarse con las fuentes originales.

Actualizaciones y correcciones

Los artículos de salud pueden actualizarse cuando aparecen mejores pruebas, nuevas guías o correcciones de errores. Ante un error relevante de hecho o de fuentes, preferimos corregir la página. Si la corrección es importante para el lector, el artículo puede explicar qué cambió.

Los lectores pueden señalar posibles errores desde la página de contacto.

Independencia comercial y conflictos de intereses

No utilizamos enlaces de compra de afiliados en nuestros artículos. Evaluamos productos y suplementos según la evidencia, no las comisiones de venta. Toda relación comercial relevante que pueda afectar a futuras publicaciones se comunicará en la página correspondiente.

Aviso médico: Mike’s Balance ofrece información educativa y científica, no diagnósticos ni tratamientos individuales. Un artículo no puede considerar toda la historia clínica, exploraciones, medicamentos o pruebas de cada lector. Consulte el aviso médico completo.