¿Cómo saber si alguien es feliz? Podemos preguntárselo. O fijarnos en la frecuencia con la que sonríe. ¿Y si las dos formas de averiguarlo nos llevaran a respuestas completamente distintas?

Elegimos observar las sonrisas y reunimos datos de decenas de estudios. El resultado contrastaba claramente con el del conocido World Happiness Report.

En la serie Lie to Me («Miénteme»), el doctor Cal Lightman detectaba cuándo las palabras de alguien no coincidían con su expresión facial. El personaje es ficticio, pero se inspiró en el psicólogo Paul Ekman [1], uno de los investigadores más conocidos de la expresión de las emociones. Nos propusimos aplicar una idea parecida, pero no a personas concretas, sino a países enteros.

Finlandia ocupa el primer puesto del World Happiness Report 2026. Nuestro modelo experimental de sonrisas observadas la situó en el puesto 114 de 125 países y territorios. Egipto quedó primero, aunque ese resultado procede de solo dos grupos de materiales de investigación. Eso no significa que los egipcios sean necesariamente más felices que los finlandeses. Entonces, ¿a qué se debe semejante diferencia?

Partimos de un axioma: la frecuencia de las sonrisas espontáneas es el principal indicador directamente observable de la felicidad experimentada. Para ponerlo a prueba entre países necesitábamos observaciones comparables, todavía muy escasas. Decidimos averiguar hasta dónde nos permitían llegar los estudios sobre sonrisas ya publicados.

La sonrisa de Ekman: ¿se puede ver la felicidad?

En 1990, Paul Ekman, Richard Davidson y Wallace Friesen estudiaron las expresiones faciales de personas que veían vídeos de contenido emocional. Prestaron especial atención a la sonrisa de Duchenne, que activa los músculos de alrededor de los ojos además de los de la boca. Cuanto más duraba esa sonrisa, mayor era la felicidad que declaraban los participantes (correlación r = 0,59). La relación con la diversión fue todavía más fuerte (r = 0,70).

Si observamos a las personas durante suficiente tiempo y en situaciones comparables, la frecuencia de determinados tipos de sonrisa podría reflejar una parte de su experiencia emocional. Pero no es un detector infalible de sinceridad: se puede fingir una sonrisa, y una persona feliz no tiene por qué sonreír a cada momento. Gardiner y sus colaboradores [2] encontraron después asociaciones más modestas entre la frecuencia de las sonrisas y la valoración general de la propia felicidad (r = 0,18 y 0,26 en dos contextos).

La felicidad ante la cámara: 405.000 vídeos

En diciembre de 2025, investigadores de Google Research pusieron a prueba una idea sencilla: ¿por qué depender solo de las encuestas si podemos observar cómo sonríe la gente? Analizaron 405.448 vídeos breves de 233 voluntarios. La cámara del teléfono grababa sus rostros después de desbloquear la pantalla, mientras utilizaban el móvil con normalidad. Una red neuronal medía la intensidad de las sonrisas.

El patrón era llamativo: las sonrisas eran menos intensas los lunes y más intensas los domingos. Ese ritmo semanal casi reproducía los cambios en la felicidad recogidos por una encuesta independiente de Estados Unidos. La correlación fue de r = 0,92. Dos formas diferentes de observación, las expresiones faciales y las respuestas a preguntas, ofrecieron un panorama sorprendentemente parecido [3].

La coincidencia se refiere a los promedios de los siete días de la semana; no permite saber si una persona concreta es feliz. Aun así, el estudio mostró algo relevante: es posible estudiar la conducta emocional en la vida cotidiana sin preguntar a las personas cómo se sienten. ¿Y si intentáramos comparar países enteros a partir de sus sonrisas? La limitación era evidente: las 405.000 grabaciones procedían de tan solo 233 voluntarios. Para comparar países necesitábamos otras fuentes de datos.

SOSI: un índice de sonrisas para 125 países y territorios

Para ello reunimos datos de 24 grupos de estudios de distinta naturaleza, comprobamos hasta qué punto podían compararse y construimos 10.740 comparaciones por pares entre países y territorios. Las fuentes eran muy diversas: reacciones a anuncios, fotografías de redes sociales, retratos de políticos y directivos, y observaciones de empleados de atención al público y transeúntes. En 19 grupos se podían comparar al menos dos países o territorios. Incluimos incluso los datos más débiles, pero les asignamos menos peso. Ninguna fuente quedó excluida por completo.

Mediante el modelo estadístico de Bradley-Terry, combinamos los resultados de distintos estudios en un único ranking. Así nació el SOSI (Synthetic Observed Smiling Index), nuestro índice sintético mundial de sonrisas observadas en 125 países y territorios. Los detalles de los cálculos y los materiales de partida están publicados en un informe de The Null Institute [4].

Los dos rankings coincidían en algunos casos, pero en conjunto divergían claramente. En nuestro índice de sonrisas, Chile ocupó el 5.º puesto, Argentina el 12.º, Colombia el 36.º y España el 42.º. Finlandia quedó en el 114.º y México en el 119.º. Egipto encabezó la lista, aunque su posición se basaba solo en dos grupos de fuentes: reacciones a anuncios publicitarios conservadas en archivos y fotografías seleccionadas.

La posición de cada país cambia según el peso que asignemos a las distintas fuentes. Por eso el gráfico muestra la clasificación obtenida y cuánto pueden variar los puestos con otras ponderaciones.

MIKE’S BALANCE / DATOSSonrisas: 33 paísesWHR frente a nuestro índice. Las barras indican la variación según los pesos.FINLANDIAWHR 1114EAUWHR 21106PAÍSPUESTO EN EL RANKINGN.º1255075100125Egipto1Panamá2El Salvador3Sudáfrica4Chile5Reino Unido6Brasil7Estados Unidos8Nicaragua9Bolivia10Irlanda20Italia24España42Rumanía44Portugal52Rusia58Noruega60Francia66Países Bajos67Dinamarca68Austria70Alemania73Suecia77Bulgaria79EAU106Corea del Sur112Letonia113Finlandia114México119Japón122China123India124Indonesia125puesto del modeloescenarios de ponderaciónLos intervalos no abarcan todos los errores de muestreo ni las diferencias culturales.No es una clasificación de la frecuencia de felicidad en la población.mikesbalance.com
Sonrisas: 33 paísesEl puesto de cada país depende del peso asignado a los estudios.PAÍSPUESTON.º1255075100125Egipto1Panamá2El Salvador3Sudáfrica4Chile5Reino Unido6Brasil7Estados Unidos8Nicaragua9Bolivia10Irlanda20Italia24España42Rumanía44Portugal52Rusia58Noruega60Francia66Países Bajos67Dinamarca68Austria70Alemania73Suecia77Bulgaria79EAU106Corea del Sur112Letonia113Finlandia114México119Japón122China123India124Indonesia125Punto: puesto en el modelo elegidoBarra: variación al cambiar los pesos de las fuentesNo es un intervalo de confianza poblacional. El modelo no mide el porcentaje de personas felices.mikesbalance.com
Los intervalos muestran cuánto cambia el resultado al modificar el peso de los estudios. No son intervalos de confianza de la frecuencia de sonrisas en la población.

Cómo leer el gráfico. El primer puesto está a la izquierda y el 125, a la derecha. El punto marca la posición de cada país en nuestro índice. La barra muestra cómo cambia al variar el peso de los estudios: representa el 90 % central de las posiciones obtenidas. No es un intervalo de confianza para toda la población.

Para Finlandia reunimos cinco grupos de estudios. En los 160 escenarios de ponderación examinados, el país no entró ni una sola vez entre los 30 primeros.

Ver la tabla completa: 125 países y territorios
N.ºPaís / territorioPuntuación del modeloGrupos de estudiosLimitación
1Egipto84,992
2Panamá80,252
3El Salvador75,042
4Sudáfrica74,562
5Chile73,922
6Reino Unido73,898
7Brasil73,524
8Estados Unidos72,8012
9Nicaragua71,441Solo fotos*
10Bolivia68,241Solo fotos*
11Costa Rica67,951Solo fotos*
12Argentina67,823
13Venezuela66,941Solo fotos*
14Guatemala65,221Solo fotos*
15Pakistán64,483
16Macedonia del Norte64,031Solo fotos*
17Kazajistán63,701Solo fotos*
18Ecuador63,232
19Fiyi60,511
20Irlanda60,385
21Luxemburgo60,083
22Moldavia59,582
23Antillas Neerlandesas59,491Solo fotos*
24Italia59,486
25Puerto Rico58,872
26Paraguay58,562
27República Dominicana58,261Solo fotos*
28Islandia57,742
29Líbano56,681Solo fotos*
30Uruguay56,681Solo fotos*
31Laos56,591Solo fotos*
32Serbia55,472
33Kirguistán55,131Solo fotos*
34Honduras55,032
35Ucrania55,031Solo fotos*
36Colombia54,972
37Albania54,931Solo fotos*
38Malta54,892
39Angola54,731Solo fotos*
40Turquía54,631Solo fotos*
41Perú54,472
42España54,467
43Israel54,343
44Rumanía53,073
45Canadá52,903
46Australia52,754
47Bélgica52,744
48Malasia52,483
49Myanmar52,181Solo fotos*
50Ghana52,081Solo fotos*
51Uzbekistán51,661Solo fotos*
52Portugal51,613
53Aruba51,351Solo fotos*
54Bosnia y Herzegovina51,241Solo fotos*
55Bahamas50,821Solo fotos*
56Armenia50,721Solo fotos*
57Chipre50,433
58Rusia50,154
59Trinidad y Tobago49,981Solo fotos*
60Noruega49,872
61Brunéi49,771Solo fotos*
62Taiwán49,545
63Bielorrusia49,241Solo fotos*
64Kenia48,792
65Túnez47,661Solo fotos*
66Francia47,468
67Países Bajos47,444
68Dinamarca47,315
69Vietnam46,972
70Austria46,634
71Barbados46,621Solo fotos*
72Azerbaiyán46,511Solo fotos*
73Alemania46,508
74Eslovenia46,354
75Irak45,991Solo fotos*
76Grecia45,543
77Suecia45,446
78Jamaica45,371Solo fotos*
79Bulgaria45,203
80Georgia45,092
81Marruecos45,092
82Eslovaquia44,872
83Nepal44,661Solo fotos*
84Islas Vírgenes Británicas44,561Solo fotos*
85Bangladés44,042
86Mónaco43,851Solo fotos*
87Chequia43,825
88Filipinas43,792
89Tanzania43,551Solo fotos*
90Jordania43,251Solo fotos*
91Suiza43,194
92Sri Lanka42,861Solo fotos*
93Lituania42,843
94Palestina42,761Solo fotos*
95Croacia41,343
96Nueva Zelanda41,172
97Tailandia41,113
98Montenegro40,951Solo fotos*
99Estonia40,573
100Singapur40,233
101Mauricio40,221Solo fotos*
102Andorra40,131Solo fotos*
103Catar40,131Solo fotos*
104Camboya39,171Solo fotos*
105Omán38,991Solo fotos*
106Emiratos Árabes Unidos38,642
107Macao38,552
108Nigeria38,192
109Arabia Saudí38,132
110Baréin37,671Solo fotos*
111Irán37,671Solo fotos*
112Corea del Sur37,146
113Letonia37,103
114Finlandia36,615
115Maldivas36,221Solo fotos*
116Ciudad del Vaticano36,221Solo fotos*
117Kuwait36,151Solo fotos*
118Hungría35,663
119México35,414
120Hong Kong34,694
121Polonia28,336
122Japón26,048
123China23,929
124India21,124
125Indonesia19,253

* En las filas marcadas «Solo fotos», la comparación internacional se basa únicamente en un grupo de materiales de Instagram. Las puntuaciones proceden de una transformación de las coordenadas del modelo, no de medir el porcentaje de personas que sonríen. Fuente: informe de investigación de The Null Institute.

Por qué sonreír a solas tampoco lo explica todo

Incluso si tuviéramos datos de igual calidad para todos los países, seguiría pendiente una pregunta: ¿una misma frecuencia de sonrisas significa el mismo grado de felicidad? Tal vez las culturas simplemente expresen las emociones de forma distinta. Talhelm, Oishi y Zhang [5] observaron a personas que caminaban solas por campus universitarios de Estados Unidos y China. En Estados Unidos sonreía el 29,1 % de los transeúntes; en China, apenas el 3 %. Casi diez veces menos.

OBSERVACIÓN DE CAMPO

¿Y si nadie está mirando?

En campus universitarios de Estados Unidos y China, los investigadores observaron a transeúntes que caminaban solos. Esta fue la proporción que sonrió:

Estados Unidos

29,1 %

China

3%

Una diferencia de casi diez veces, incluso sin interlocutor.

La sonrisa podría reflejar tanto una costumbre cultural como la felicidad interior. Son observaciones locales, no estimaciones nacionales.

Esta observación desmonta la versión simplista según la cual los estadounidenses solo sonríen para agradar a quien tienen delante.

Sin embargo, algunos métodos distintos sí encontraron diferencias parecidas entre países: las reacciones a la publicidad y las fotografías de Instagram ofrecieron resultados parcialmente coincidentes. En 31 países incluidos en ambas fuentes, la correlación de Spearman fue de 0,42 (p = 0,020; estadísticamente significativa). Esto sugiere que los distintos métodos captan alguna señal común, aunque todavía no se haya establecido su relación con la felicidad.

Una comparación favorable, por sí sola, no hace fiable toda la clasificación. Para 50 países y territorios solo contábamos con un grupo de fotografías apto para la comparación. Realizamos 17 comparaciones entre grupos de estudios independientes que incluían datos de los mismos países. La proporción mediana de coincidencias en la dirección de las diferencias fue de apenas 59,1 %, insuficiente para presentar nuestra tabla sintética como una medida internacional fiable de la felicidad humana.

Resultó mucho más difícil inferir la felicidad a partir de las sonrisas de lo que esperábamos al principio. Aun así, seguimos convencidos de que el World Happiness Report nos dice todavía menos sobre la felicidad entendida en ese sentido.

¿Dónde viven los corredores más rápidos del mundo? Una encuesta tiene la respuesta

Imaginemos que queremos averiguar qué país tiene los corredores más rápidos del mundo. En lugar de organizar carreras y usar cronómetros, hacemos una encuesta: «En una escala de cero a diez, ¿hasta qué punto estás satisfecho con tu forma física para correr?».

Calculamos el promedio, elaboramos un ranking y publicamos el World’s Fastest Runners Report. Los titulares anuncian: «¡Descubierto el país con los corredores más rápidos del mundo!». El primer ministro de Liliput proclama orgulloso que su país tiene a los corredores más veloces del planeta. Sin embargo, no hemos medido la velocidad de una sola persona.

La encuesta podría ser impecable. Pero estar satisfecho con tu forma física para correr no es lo mismo que correr rápido. El problema no son las cifras, sino cómo llamamos al resultado.

Ese es justamente el problema que plantea la palabra «felicidad» en World Happiness Report.

(Si el ejemplo de los corredores parece demasiado rebuscado, existe uno real: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que los habitantes de Japón y Corea del Sur valoran su salud de forma relativamente negativa, pese a vivir más que la mayoría de los habitantes de los países de la OCDE [6]. Estas valoraciones de la salud también dependen de las normas culturales y de cómo se formula la escala de respuesta.)

La felicidad por la que nadie preguntó

La clasificación principal del WHR 2026 se basa en las respuestas a la llamada «escalera de Cantril». Cada persona imagina la mejor y la peor vida posibles para sí misma y sitúa su vida actual en una escala de cero a diez. Después se calculan promedios de encuestas representativas correspondientes a tres años. Y la propia pregunta ni siquiera contiene la palabra «felicidad». Las preguntas frecuentes oficiales lo aclaran expresamente [7].

ANATOMÍA DE UN TITULAR

¿Cómo se convierte una valoración de la vida en «felicidad»?

PASO 1 · PREGUNTA DE GALLUP

«¿En qué peldaño de la escalera te encuentras, entre la peor y la mejor vida posibles para ti?»

PASO 2 · ESTUDIO

Promedio de las valoraciones de la propia vida durante tres años.

PASO 3 · TITULAR PÚBLICO

«Finlandia es el país más feliz del mundo».

¿En qué momento valorar la propia vida se convirtió en medir la felicidad?

Ya analizamos la diferencia entre evaluar la propia vida y experimentar felicidad en el artículo «¿Puede un país hacerte más feliz?». Y en nuestra calculadora de mudanzas explicamos por qué la posición de un país en un ranking no permite predecir por sí sola la felicidad de quien se traslada allí. Pero ahora nos interesa otra pregunta: ¿por qué los propios autores del WHR eligieron ese título?

En el recuadro 2.2 del WHR 2026 [8], los propios autores se preguntan por qué el informe se llama World Happiness Report si se centra en cómo valora la gente su vida y no en lo feliz que se siente. Su respuesta es que la palabra happiness tiene tanto un significado emocional como uno evaluativo, y que este último resulta más adecuado para analizar la calidad de vida.

Así que no se trata de un error de traducción. Los autores del WHR emplean deliberadamente el sentido evaluativo de happiness, y existen motivos científicos para hacerlo. Sin embargo, quien vea el titular «Finlandia vuelve a ser el país más feliz del mundo» podría entender que los finlandeses sienten alegría con más frecuencia que los demás. La clasificación principal del WHR no comprueba eso: compara valoraciones de la propia vida. Fuera del informe científico, la distinción se pierde con facilidad.

UN EJEMPLO REAL

Cuando un ranking científico se convierte en un lema político

El 20 de marzo de 2025, la ministra de Exteriores de Finlandia, Elina Valtonen, publicó este mensaje en X:

Elina Valtonen, Finnish Foreign Minister, calls Finland the world's happiest country in a March 2025 X post citing the World Happiness Report.
Elina Valtonen sobre el World Happiness Report 2025: publicación en X del 20 de marzo de 2025. Haz clic para ampliar la captura.

El mensaje de la ministra, por sí solo, no permite saber si conocía la metodología del WHR.

Dinero, felicidad y Emiratos Árabes Unidos

¿Por qué importa tanto el nombre de un ranking? Porque hace tiempo que sus resultados traspasaron las publicaciones científicas, y los gobiernos utilizan las buenas posiciones como prueba del éxito de sus políticas. En Finlandia, la clasificación sirve para que una ministra haga una declaración pública. En Emiratos Árabes Unidos, el asunto fue más lejos: el Estado convirtió la felicidad en parte de sus políticas y financió investigaciones internacionales.

En diciembre de 2021, la periodista Mara Hvistendahl informó en The Intercept [9] de que la Sustainable Development Solutions Network, vinculada al editor del WHR Jeffrey Sachs, había recibido millones de dólares de entidades de Emiratos Árabes Unidos para investigar y desarrollar actividades internacionales sobre felicidad y bienestar. La investigación periodística hablaba de al menos 3 millones de dólares; Sachs confirmó a la periodista la cuantía de la financiación.

En 2016, Emiratos Árabes Unidos nombró a una ministra de Felicidad. Un año después, sus competencias se ampliaron al bienestar.

En el WHR 2026, Emiratos Árabes Unidos ocupa el puesto 21 del mundo y el primero entre los países árabes. El 24 de marzo, la agencia estatal WAM [10] informó con orgullo de ese resultado.

Pero su explicación era incorrecta. La agencia enumeró el PIB, la esperanza de vida, la libertad y otros factores como motivos de la buena posición de Emiratos. En realidad, el WHR solo los utiliza para explicar los resultados: el ranking en sí se calcula a partir de las respuestas de las personas sobre su propia vida.

DISCREPANCIA DOCUMENTADA

La agencia estatal explicó el ranking mediante indicadores que no lo determinan

Al informar de la posición de Emiratos, la agencia WAM enumeró el PIB, la esperanza de vida, la libertad, la generosidad y la corrupción como factores que determinaban su puesto.

Pero el puesto en el WHR no se calcula a partir de esos factores. Se utilizan para explicar las diferencias entre las valoraciones de la vida; el puesto lo determinan las respuestas a la pregunta de la escalera.

Se trata de un error comprobable en la presentación pública, no de una prueba de manipulación de los cálculos.

La diferencia resulta especialmente llamativa: el puesto 21 de Emiratos Árabes Unidos en el World Happiness Report 2026 contrasta con el 106 en nuestro índice experimental de sonrisas observadas. Solo contamos con dos grupos de fuentes para Emiratos, por lo que el puesto 106 no puede tomarse como una estimación fiable de la felicidad de su población. Aun así, la diferencia ilustra hasta qué punto cambian los resultados cuando varían la definición de «felicidad» y la manera de medirla.

Ahora bien, el World Happiness Report se publicó por primera vez en 2012, y la mayor parte de las donaciones a la SDSN procedentes de entidades de Emiratos se efectuaron entre 2017 y 2021, según la investigación periodística [9].

De esas donaciones emiratíes, al menos un millón de dólares se destinó al Global Happiness Council, que elaboraba recomendaciones sobre políticas públicas de felicidad [9]. Su informe de 2019 se presentó en una cumbre internacional de gobiernos en Dubái con el apoyo de la oficina del primer ministro de Emiratos Árabes Unidos. Por tanto, Emiratos no solo empleó la felicidad para construir su propia imagen: también financió su promoción en el ámbito internacional.

¿Hasta qué punto es fiable nuestro propio ranking?

El apartado desplegable que sigue explica qué datos utilizamos, cómo los analizamos y cuáles son las principales limitaciones del índice.

Metodología del estudio y sus limitaciones

El índice de sonrisas de The Null Institute es un análisis secundario original de estudios publicados. Entre las 125 unidades geográficas también hay territorios que no son Estados soberanos. De los 24 grupos de materiales originales, 19 permiten comparaciones directas entre países. El modelo utiliza 10.740 comparaciones derivadas por pares, que no equivalen a 10.740 observaciones independientes de personas.

La verificación permitió reproducir los cálculos con el programa. Sin embargo, aún no se ha establecido una medida nacionalmente representativa de la frecuencia de las sonrisas ni su relación con la felicidad experimentada a largo plazo por la población de un país. Las puntuaciones del modelo, de 0 a 100, no son porcentajes de ciudadanos que sonríen. Los intervalos del gráfico se obtienen variando los pesos positivos de las fuentes; no abarcan todos los errores de observación.

Los detalles completos sobre la metodología, las pruebas de concordancia entre fuentes, las limitaciones de las fotografías y la validación externa figuran en el estudio de The Null Institute [4]. Que algunas hipótesis iniciales no se hayan confirmado también forma parte de los resultados, y no es motivo para ocultarlas.

Dónde termina la medición y empieza la imagen de marca

Pusimos a prueba dos formas de hablar sobre la felicidad y encontramos dos problemas diferentes. Nuestro índice de sonrisas aún no permite comparar de forma fiable la felicidad de las poblaciones de distintos países. El World Happiness Report mide valoraciones de la propia vida, pero sus resultados se convierten en el debate público en afirmaciones sobre la felicidad de naciones enteras. El caso de Emiratos muestra que esas afirmaciones pueden formar parte de la imagen que proyecta un Estado. No encontramos, sin embargo, pruebas de que se hubiera manipulado el propio ranking.

Podemos calcular impecablemente las respuestas de millones de personas. Pero si damos a los resultados un nombre llamativo que induce a error, el lector entenderá mal qué hemos medido. La expresión «el país más feliz del mundo» promete más de lo que permite establecer la pregunta principal de Gallup.

Fuentes

  1. Ekman P., Davidson R. J., Friesen W. V. (1990). The Duchenne smile: emotional expression and brain physiology. II.
  2. Gardiner et al. (2022). What happy people do: The behavioral correlates of happiness in everyday situations.
  3. Poh M.-Z. et al. (2025). Smartphone monitoring of smiling as a behavioral proxy of well-being in everyday life. Google Research, prepublicación arXiv:2512.11905.
  4. The Null Institute (2026). Can We Rank Countries by Smiling? An Audit of 125 Geographies and 24 Source Families.
  5. Talhelm T., Oishi S., Zhang X. (2019). Who smiles while alone? Rates of smiling lower in China than U.S.
  6. OECD (2025). Health at a Glance 2025: Self-rated health.
  7. World Happiness Report. Frequently Asked Questions: How the rankings are calculated.
  8. Helliwell et al. (2026). International evidence on happiness and social media, Chapter 2, World Happiness Report.
  9. Hvistendahl M. (2021). The Intercept: Investigation of UAE funding for happiness research.
  10. Emirates News Agency (WAM) (2026). UAE ranks first in Arab world and 21st globally in World Happiness Report.